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10 julio 2006

La madona de Port Lligat (1950)



La madona de Port Lligat (1950)

Colección privada - Tokio

Esta es una segunda versión de la obra que pintó en 1949 y el nombre hace homenaje al lugar donde fue pintada.

La Virgen y el niño, en una composición eminentemente renacentista, aparece bajo un arco con capiteles clásicos e incluye, además, elementos surrealistas como son la caracola y el huevo que flotan sobre la Virgen que aparece rodeada de flores, cestas y peces que son ofrendas. En el pedestal se aprecia un rinoceronte y una figura geométrica que vuelven a aparecer como elementos en la obra “La separación del átomo”.

La luz del cuadro es de tonos crepusculares y se ven negros nubarrones tras los cortinajes que hablan de las tinieblas y sufrimientos que acompañaran a la figura de Jesús a lo largo de su corta vida sobre la tierra, y también simbolizan las negruras y tinieblas en la vida de los hombres que la Redención está llamada a disipar.

En el centro del cuadro (se puede ver en el fragmento ampliado) se observa un efecto estético daliniano frecunte formado por muñecas rusas y que consiste en que en el cuerpo de la Virgen se abre una especie de ventana donde reposa el Niño, cuyo cuerpo tiene otra donde se aprecia un pan.El niño, como modelo de perfección, se repetiría posteriormente en “El Niño Jesús” (1956)

Ana Alejandre

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