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09 octubre 2010

Anécdotas de Alfre4d Hitchcock

Alfred Hitchcock y su gusto por lo macabro.

ANÉCDOTAS
Cuando tenía sólo cuatro o cinco años, su padre le entregó una carta para que la llevara a la comisaría. Después de leerla el comisario lo encerró en una celda y le dijo como explicación:” Esto es lo que le pasa a los chicos malos”.
El padre del cineasta solía llamarlo “ovejita sin mancha”, con gran sentido del humor, apelativo que conservó durante toda su vida.
Hitchcock le daba una total preferencia a la imagen sobre la palabra, por eso este cineasta era tan riguroso en la forma, es decir, la imagen, a la que consideraba esencial en el cine.
Su obsesión por la imagen le hacía afirmar que toda historia se debía contar cinematográficamente y que sólo cuando no eran suficientes los planos se podía recurrir a la palabra.
Afirmaba que “las películas mudas son la forma más pura del cine”. Por ello, decía que cuando la idea le gustaba se olvidaba del libro del que había extraído la historia y se ponía a fabricar cine. Quizás, por ello nunca adaptó grandes obras de la literatura al cine, porque decía que creía que sería imposible transmitir cada palabra en imagen.
“Mi amor al cine es más fuerte que cualquier moral”, afirmaba.
Fraçois Truffaut, comparaba a Hitchcock con Kafka, Dostoievsky y Allan Poe, por su espíritu inquieto e innovador.
Hitchcock afirmaba que “algunos films son trozos de vida, los míos son trozos de pastel”. Por ello, no quería rodar historias convencionales.
Fue el primer cineasta que pensaba que el terror, además del drama subyacente en la historia, se podían convertir en entretenimiento para los espectadores y para ello utilizó el suspense como arma eficaz para conseguirlo.
Afirmaba que “el suspense es el medio más poderoso para mantener la atención del espectador”. Por ello, siempre intentaba que el espectador se sintiera parte activa de lo que veía.
También decía que “para mantenerlo en vilo (al espectador) es necesario informarlo de cosas que los personajes desconocen”, es por ello que se ven obligados a desvelar el secreto que los propios espectadores ya conocen.
Afirmaba que la estructura del cuento y el suspense estaban relacionados, en cuanto que en aquel siempre hay necesidad de crear suspense y mantenerlo hasta el final, debido a la corta duración del relato.
Negó siempre que considerara vacas a los actores, pero afirmaba que sí había que tratarlos como si lo fueran.